La (in)discreción del consumidor
Se ha dicho durante mucho tiempo que la economía estadounidense depende más de la salud de sus consumidores que de otros factores. Sin embargo, desde el inicio de la pandemia del Covid-19, el consumidor estadounidense ha experimentado un cambio en sus tendencias de gasto: sus ahorros acumulados se han destinado a servicios en lugar de bienes, con una clara intención de compensar el tiempo “perdido” durante el confinamiento.